Ayudamos a los perros que más lo necesitan

Después de adoptar

Ya está en casa, ¿y ahora?

Los primeros días con un perro adoptado traen dudas, y casi todas tienen solución sencilla. Aquí tienes lo que más nos preguntan las familias. Y si algo no aparece, escríbenos: seguimos aquí.

Paso 1

Antes de que llegue a casa

Con esto preparado te ahorras la mayoría de sustos de la primera semana. Ve marcando lo que ya tienes: se guarda en tu móvil.

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Paso 2

La regla del 3-3-3

Cada perro va a su ritmo, pero casi todos pasan por estas tres etapas. Saberlo quita mucha preocupación.

  1. 3 días

    Está desbordado

    Todo es nuevo: olores, ruidos, personas. Puede no comer, esconderse o no hacerte caso. Dale espacio, mucha calma, pocas visitas y una rutina fija de comidas y paseos.

  2. 3 semanas

    Empieza a entender su casa

    Conoce la rutina y empieza a mostrar su carácter, también lo menos bonito. Es el momento de poner normas con paciencia y premios, nunca con castigos.

  3. 3 meses

    Ya se siente en casa

    Confía en ti y sabe que esta es su familia. Muchos problemas de las primeras semanas habrán desaparecido. Sigue con la doble sujeción hasta estar seguro de que no se escapará.

Antes de preocuparte

Es un perro (y eso está bien)

Muchas de las cosas que nos preguntáis son lo más normal del mundo para un perro. Si es una de estas, respira: no le pasa nada.

Es normal

Se ha comido el pan de la mesa

Para un perro, lo que está a su altura es comida, y punto. Regañarle después no sirve: no lo relaciona. La solución es fácil: comida fuera de su alcance y nada de darle de la mesa.

Si se ha comido chocolate, uvas o pasas, cebolla, ajo, chicles con xilitol o huesos cocinados, llama al veterinario aunque esté bien.

Es normal

Le huele el culo a otros perros

Es su forma de saludar y de saber quién es el otro. Para ellos es como darse la mano. Déjale unos segundos y seguid el paseo.

Es normal

Come hierba

Muchos perros lo hacen de vez en cuando, por gusto o porque les apetece. A veces después vomitan un poco y no pasa nada.

Si lo hace muchísimo, vomita a menudo o está decaído, coméntalo con el veterinario. Y cuidado con parques tratados con productos químicos.

Es normal

Se revuelca en cosas que huelen fatal

Para él, cuanto peor huele, mejor. Es instinto, no lo hace para fastidiarte. Un baño (o un buen cepillado) y listo; con la correa puedes alejarle antes de que se tire.

Es normal

Me sigue a todas partes, hasta al baño

Eres su persona y aún está cogiendo confianza. Es muy normal las primeras semanas. Poco a poco, practica que se quede tranquilo en su cama aunque tú cambies de habitación.

Es normal

Duerme muchísimo

Un perro adulto duerme entre 12 y 16 horas al día, y los cachorros y los mayores todavía más. Además, la mudanza le cansa mucho. Respeta su descanso.

Si además no come, no quiere salir o está apático, consúltalo.

Es normal

Muerde zapatos, cojines o muebles

Los cachorros necesitan morder (les salen los dientes) y los adultos a veces lo hacen por aburrimiento. Dale mordedores y juguetes suyos, más paseo y deja lo que no quieras perder fuera de su alcance.

Es normal

Ladra al timbre o a los ruidos

Está avisando de que algo pasa: es lo que hacen los perros. Con el tiempo se acostumbra a los ruidos de casa. No le grites (para él es que tú también ladras); premia cuando se calla.

Es normal

Se sube al sofá o a la cama

Si le dejas una vez, para él ya está permitido. Decidid en casa si puede o no y sed todos coherentes. Si no queréis que suba, dale una cama cómoda cerca de vosotros.

Es normal

Persigue gatos, palomas o bicis

Es su instinto, sobre todo en galgos y podencos. Por eso la correa y la doble sujeción son tan importantes en la calle: un tirón por un gato es la fuga más típica.

Paso 3

¿Qué le pasa a mi perro?

Pulsa lo que te ocurre y te contamos si es normal, qué puedes hacer y cuándo hay que ir más allá.

Se ha escapadoActúa ya

Es lo más peligroso de las primeras semanas: un perro asustado puede recorrer kilómetros. Actúa en el momento.

Qué puedes hacer

  • No le persigas corriendo ni le grites: huirá más. Agáchate, habla suave y deja que se acerque.
  • Avísanos enseguida: conocemos al perro y movemos la búsqueda en redes.
  • Avisa a la Policía Local, a los veterinarios y protectoras de la zona con foto y número de chip.
  • Deja su cama o una prenda tuya en la puerta de casa: muchos vuelven por el olor.

Para que no pase: doble sujeción (arnés y collar), chapa con teléfono y nunca suelto en la calle los primeros meses.

No comeSuele ser normal

Es muy habitual que no coma o coma poco el primer o segundo día. Es estrés por el cambio.

Qué puedes hacer

  • Dale el mismo pienso que tomaba en el refugio. Si quieres cambiarlo, hazlo poco a poco en una semana.
  • Ponle la comida en un sitio tranquilo y no le mires fijamente mientras come.
  • Retira el comedero a los 15-20 minutos y vuelve a ofrecérselo en la siguiente toma.

Llévale al veterinario si pasa más de 48 horas sin comer, si no bebe agua o si además vomita, tiene diarrea o está muy apagado.

Se hace pis o caca en casaSuele ser normal

Con el cambio de casa hay que enseñárselo de nuevo, aunque en el refugio ya lo supiera.

Qué puedes hacer

  • Sácale al despertar, después de comer, de jugar y de dormir la siesta.
  • Cuando lo haga en la calle, felicítale y dale un premio en ese mismo momento.
  • No le regañes si lo hace en casa: solo aprende a esconderse para hacerlo.
  • Limpia con un limpiador enzimático. La lejía y el amoníaco huelen a pis y le invitan a repetir.

Si orina muy a menudo, con esfuerzo o con sangre, consulta al veterinario.

Llora, ladra o rompe cosas cuando se queda soloCuéntanoslo

Acaba de llegar y aún no sabe que vas a volver. Se aprende poco a poco.

Qué puedes hacer

  • Empieza con ausencias muy cortas (unos minutos) y alárgalas poco a poco.
  • Sal y entra sin despedidas ni saludos efusivos, como si fuera lo más normal.
  • Antes de irte, un buen paseo. Déjale un juguete relleno de comida para entretenerse.
  • Nunca le castigues al volver: no lo relaciona con lo que rompió y aumenta su ansiedad.

Si después de unas semanas sigue igual o se hace daño intentando salir, escríbenos y te ayudamos, o te recomendamos un educador.

Tira de la correa o tiene miedo en la calleSuele ser normal

La calle está llena de estímulos nuevos. Los perros que vienen de refugio a veces no han paseado mucho.

Qué puedes hacer

  • Usa arnés y paseos cortos por sitios tranquilos y a horas con poca gente.
  • Déjale oler: oler le relaja y le cansa más que correr.
  • Premia cuando camina a tu lado. Si tira, párate y sigue cuando afloje la correa.
  • Si algo le asusta, no le obligues a acercarse: aléjate un poco y dale tiempo.

Si el miedo le paraliza o intenta soltarse del arnés, cuéntanoslo y revisamos juntos el material y los paseos.

Gruñe o no se lleva bien con otro perro, un gato o los niñosCuéntanoslo

Gruñir es su forma de avisar de que algo le incomoda. Es comunicación, no maldad.

Qué puedes hacer

  • No castigues el gruñido: si deja de avisar, puede pasar directamente a morder.
  • Presentaciones poco a poco y con supervisión. Con otro perro, mejor en terreno neutro.
  • Comederos, camas y juguetes separados para que no compitan.
  • Los niños, que no le molesten cuando come o duerme, y siempre con un adulto delante.

Si hay un mordisco o una pelea, sepáralos con calma y escríbenos ese mismo día.

Se esconde, tiembla o no se deja tocarSuele ser normal

Es miedo, sobre todo en perros con un pasado difícil. Necesitan tiempo, a veces semanas.

Qué puedes hacer

  • Dale un rincón suyo donde nadie le moleste, ni siquiera para acariciarle.
  • Deja que sea él quien se acerque. Siéntate cerca, habla suave y tira algún premio sin mirarle.
  • Mantén rutinas fijas: saber qué va a pasar le da seguridad.

Si no mejora nada en un par de semanas o deja de comer, cuéntanoslo.

Vomita, tiene diarrea o toseActúa ya

Una diarrea leve uno o dos días puede deberse al estrés o al cambio de comida. Tras salir de un refugio también es frecuente algo de tos.

Qué puedes hacer

  • Que tenga siempre agua fresca y no le cambies la comida esos días.
  • Apunta cuándo empezó y cómo evoluciona para contárselo al veterinario.

Al veterinario si dura más de 24-48 horas, si hay sangre, vomita varias veces, no bebe, está decaído o la tos va a más. Ante la duda, siempre al veterinario.

Chip, cartilla y papelesSuele ser normal

Después de la adopción hay algunos trámites para que el perro conste a tu nombre.

Qué puedes hacer

  • Comprueba que el cambio de titularidad del microchip queda hecho. Te explicamos cómo funciona en tu comunidad.
  • Guarda la cartilla veterinaria y lleva las vacunas y desparasitaciones al día.
  • Infórmate del seguro de responsabilidad civil para perros y de las normas de tu ayuntamiento.

Si tienes cualquier duda con los papeles, escríbenos: es lo más fácil de resolver.

Paso 4

No estás solo

Adoptar es el principio. Si algo te preocupa, escríbenos antes de que se haga grande: conocemos a cada perro y queremos que la adopción salga bien. Y mándanos fotos, ¡nos encanta saber de ellos!

  • Urgente (se ha escapado, un mordisco, problema de salud): escríbenos y dinos «URGENTE» al principio.
  • Dudas del día a día: cuéntanos qué pasa, desde cuándo y con una foto o vídeo si puedes.

Mientras tu perro estrena casa, otros siguen esperando en el refugio. Con 1 € al mes en Teaming nos ayudas a cuidarlos hasta que les llegue su familia. Ya somos 1.446 personas. Unirme por 1 €